EL SALÓN DE CLASES COMO PARTE DE LA MOTIVACIÓN PARA ESTUDIAR UN IDIOMA EXTRANJERO
December 20th, 2007 by postwriter1En la enseñanza de un idioma extranjero, es muy importante la motivación que exista tanto de parte de los alumnos como de los mismos profesores. Sin la motivación correcta, es prácticamente imposible que al final del curso puedan conseguirse los objetivos que se desean. Es por ello que la preocupación no sólo debe estar centrada en el contenido del curso, sino también, en iniciar ese curso de la manera correcta.
Para que la motivación y el interés sean de los mejores, no sólo es importante evaluar la personalidad de los alumnos o los objetivos personales que el docente desea lograr. Todos los elementos que intervienen en la enseñanza de un idioma extranjero influyen –de alguna manera u otra- en el aprendizaje de cada uno de los alumnos. Y así como son importantes los temas, también lo es el ambiente que se vive en el salón de clases.
Sí, aunque parezca un elemento sin importancia, el salón de clases puede convertirse en el lugar perfecto para que el alumno desarrolle sus habilidades y no se sienta intimidado por nada ni nadie. La escuela prácticamente es el segundo hogar de cada alumno y, por ello, el salón de clases ocupa un lugar muy importante en la vida de cada uno de ellos. Dentro de esas cuatro paredes juegan, aprender, ríen o lloran.
Es decir, los alumnos se relacionan diariamente con este lugar. Es por ello que cuando los niños lleguen al salón de clases deben encontrar el mejor ambiente, no sólo en lo que se refiere a la decoración, sino también, en la relación que se establezcan entre cada uno de los integrantes de esa pequeña familia que forma un salón de clases. La relación entre los mismos compañeros y la que llevan con el profesor.
Si cuando el alumno llega a su aula encuentra que no hay ningún problema y las condiciones son perfectas para el inicio de las clases, entonces, el interés por aprender será de los mejores y debido a la influencia de todas las personas que lo rodean, la motivación será uno de las mejores. El desánimo debe dejarse a un lado, para dar paso a un buen inicio y desarrollar las mejores habilidades.
Pero, si por el contrario, el niño llega a su aula y no encuentra ningún tipo de compromiso con lo que se desea lograr en la enseñanza, entonces, es lógico que el ánimo no será de los mejores y, prácticamente, la motivación por aprender un idioma extranjero se verá derribada por la influencia que reciba al entrar a su aula de clases. La motivación depende de la misma persona, pero también de las influencias externas.
Y, más aún cuando nos referimos al conocimiento de un nuevo idioma. La escuela tiene que convertirse en un lugar donde el niño se sienta a gusto y pueda encontrar el verdadero motivo de cada aprendizaje. Es por ello que el salón de clases tiene que ser el lugar adecuado para que el niño aprenda, estudie, se relacione con los demás, etc. Diversas actividades que deben ayudar a que el alumno desarrolle su personalidad y el aprendizaje que a diario recibe.
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